martes, 8 de noviembre de 2011

Carlos Cardán ahora sí




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Casa del Actor Mario Moreno “Cantinflas” I.A.P., funciona desde el 20 de febrero de 1944 administrado por un Patronato. La habitan aproximadamente 45 residentes-artistas y cuenta con 55 habitaciones, y tienen derecho a ella al cumplir 55 años las mujeres, y los hombres 60 años de edad.
Los gastos mensuales de manutención y mantenimiento oscilan entre los 220 mil y 280 mil pesos que reembolsa la Asociación Nacional de Actores, que a su vez descuenta a sus agremiados un 5 por ciento de su salario, mientras que el patrón-empresa aporta otro 5 por ciento. Cada artista que ingresa a la Casa del Actor, cede su jubilación de la ANDA a la Casa, y las cantidades varían desde 300 hasta 3,200 pesos que es la máxima a la fecha.
La iniciativa de crear esta casa fue de Mario Moreno “Cantinflas” que junto con María Teresa Montoya, Jorge Negrete, entonces Secretario General de la ANDA, Consuelo Guerrero de Luna y Pedro Infante, entre otros realizaron el sueño tres años después en su domicilio de Tiziano No. 34, colonia Mixcoac". Los ex artistas, disfrutan de la sala de estar con televisión de pantalla plana, comedor, biblioteca, sala de juntas, sala de consejo, amplia cocina, el teatro "Jorge Mondragón" y la capilla "Dolores del Río", de 25 empleados fijos y externos que atienden las 24 horas del día a los asilados, entre los que se encuentran una secretaria, 10 enfermeras, dos médicos, un chofer, dos vigilantes, jardinero, lavandera, planchadora, dos cocineras, recamareras y 18 cuidadoras, en los 4 mil metros cuadrados que la conforman.
Antes de morir, Mario Moreno me dejó el nombramiento de Presidenta Vitalicia del Patronato a Maty Huitrón.
Cuando la señora Lilia Aragón tomo la Secretaría General de la ANDA, de inmediato se creó un conflicto, porque La Casa del Actor, no muestra comprobantes de los gastos que la ANDA reintegra a la Casa. La señora Maty Huitrón, se negó a presentar comprobantes y la señora Aragón se negó a seguir reembolsando los gastos. Este pleito de casi cuatro años le costó a ambas partes, varios millones de pesos, y la ANDA llegó a deber a la Casa más de 8 millones de pesos.
Cuando fue electa la señora Silvia Pinal Secretaria General de la ANDA, se propuso arreglar este penoso asunto y, previo acuerdo con la Sra. Maty Hitrón, se arreglaron las cosas y se integró a la Casa el adeudo pendiente.
Unas semanas después de este arreglo, la señora Pinal, al pasar cerca de La Casa del Actor, le pidió a su chofer que la llevara para hacer una visita a sus compañeros. Al llegar la señora a la Casa, el portero le abrió de inmediato, a fuerza de conocerla y dando por hecho que tenía cita con la señora Maty. Entró al salón principal, donde estaban la mayoría de los residentes y quedó sorprendida al notar que nadie la reconocía. Se acercó entonces a una de sus compañeras que estaba sentada y con la que había compartido escenarios en el pasado, se inclinó para que la viera bien y le dijo:
-Teresita, ¿No sabes quién soy yo?
Teresita la miró y le dijo:
-No. Pregúntale a Maty, ella nos conoce a todas.

Esto me recuerda que, como la agencia de inhumaciones Gayosso queda exactamente tras el edificio de la ANDA, cuando eligieron a la Sra. Silvia Pinal Secretaria General, los malosos dijeron que las asambleas se llevarían a cabo en esa Agencia. Algunos otros comentaban que habría que instalar un tobogán de la Secretaría General a Gayosso.

☞ Carlos Cardán nació el 3 noviembre de 1932 en Lerdo Durango. Entró con el pie derecho al medio artístico nacional, pues debutó con un estelar en la película “El Escapulario” en 1968.
Sinopsis:
Durante la época de la revolución mexicana, una anciana moribunda manda llamar a un sacerdote. Antes de que este le realice la extremaunción, ella le interrumpe y le habla de un escapulario milagroso que ha pertenecido a su familia toda la vida. Quien lo posea, salvará su vida. De ese modo, comienza a relatarle cómo el escapulario salvó la vida de sus hijos dando pie a 4 sorprendentes historias entrecruzadas. El reparto fue espléndido: Enrique Lizalde, Enrique Aguilar, Carlos Cardán, Federico Falcón, Alicia Bonet, Ofelia Guilmáin, Eleazar García, Jorge Russek, Jorge Lavat, José Carlos Ruiz, Manuel Dondé y José Chávez, entre otros.

Actualmente lleva 128 películas en su currículo además de algunas telenovelas, series y programas de TV. Carlos cumplió el pasado 3 de noviembre 79 años. Es sorprendente que nada más tenga canas en las patillas y una que otra perdida en su abundante cabello. ¡Qué envidia!

Intercalaré algunas pinturas de Carlos, mientras les escribo.







 Servando González Hernández, productor co escritor del guión y director de “El escapulario” nació en México, D. F., el 15 de mayo de 1923 y murió en la misma ciudad el 4 de octubre de 2008. Fue un cineasta mexicano que se distinguió por llevar sus producciones al más alto nivel de calidad en la época.
En 1953, ocupó la dirección de los laboratorios de los Estudios Churubusco. Posteriormente, se dedicó de lleno en la dirección cinematográfica. Con su primer largometraje llamado “Yanco” recibe grandes elogios por parte del público, sin embargo al realizar esta película fuera del sindicato que en ese entonces controlaba todo el cine mexicano, su obra corrió el peligro de ser destruida, pero que afortunadamente no sucedió. En Hollywood dirigió, en conjunto con Anthony Perkins, “The Fool Killer”, convirtiéndose el Sr. González en el primer director mexicano en dirigir una película en dicha industria del cine estadounidense.
Durante la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, fue encargado por la Secretaría de Gobernación, encabezada en ese entonces por Luis Echeverría Álvarez, para filmar el desarrollo del mitin estudiantil de aquel día. González colocó seis cámaras distribuidas en el edificio Chihuahua, en la parte superior de la iglesia adyacente a la Plaza de las Tres Culturas y en el piso 19 de la Torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde Servando González filmó el suceso. En70, fue director general del Departamento de Cine de la Presidencia. Don Servando falleció la noche del sábado 4 de octubre de 2008, a la edad de 85 años.
Filmografía del Sr. Servando González:
1960 Yanco
1963 El asesino de tontos / The Fool Killer

Conocí personalmente a Carlos Cardán en la ANDA. Yo había ido a cobrar un dinerito por una pequeña actuación en alguna serie. Estaba por bajar las escaleras, cuando escuché que alguien dijo que estaba subiendo las escaleras Carlos para ir a las cajas. Entonces me quedé arriba porque tenía ganas de conocerlo personalmente.
La razón es la siguiente:
Unos meses atrás en 1993, se comenzó a grabarla la telenovela histórica “El vuelo del Aguila”, donde Cardán tenía un personaje importante. Ya había grabado buena parte de su trabajo, cuando lo mandó llamar la señora Adriana Abascal, entonces esposa de Emilio Azcárraga Milmo, dueño absoluto de Televisa. Ella era, por así decirlo, “La Primera Dama de la Televisión”. Al entrar Carlos, ella le puso un contrato enfrente y le dijo: “Fírmalo”. Carlos le preguntó de qué se trataba y ella le dijo: “Es tu contrato de exclusividad, fírmalo” Carlos le dijo entonces que no sabía nada de ese contrato, que nadie le había dicho nada al respecto y ella entonces, le informó que no importaba y que si no lo firmaba, no podría trabajar en Televisa. Cardán le agradeció por el aviso y salió sin firmar el contrato. Acto seguido, sacaron a Carlos de la telenovela y repitieron con otro actor todas sus escenas. (Por cierto, ese otro actor era Humberto Elizondo, en aquel entonces Secretario General de la ANDA, mal, ¿no creen?) Esto debió ocasionar un gasto considerable, puesto que era una telenovela de época. Así se manejan las cosas en nuestras empresas televisoras, porque TV Azteca “no canta mal las rancheras”.
Por supuesto yo no hablé con Carlos. Ni remotamente puedo sentirme parte del medio de actores.
Después, durante la grabación de la telenovela “El peñón del amaranto”, tuve la oportunidad de hacer amistad con él.
Carlos llevó su camioneta a la costa de Veracruz, donde grabamos la telenovela, y en ocasiones la utilizaba para acudir a su llamado. Dos o tres días después de que él llegara, antes de ir a su llamado en Xicaltepec, pasó por el hotel donde estaba la producción y que le quedaba en camino hacia el pueblo. Yo estaba retrasado por cuestiones de la producción y no había vehículo disponible para acudir al pueblo a tomar mi camioneta que se había quedado el día anterior por un desperfecto. Una asistente de producción le pidió a Cardán que hiciera el favor de llevarme con él, a lo que Carlos comentó con cierto enfado:
-“¿Qué remedio me queda?
Durante el viaje a Xicaltepec, escuché la música de trova yucateca que tenía en su aparato de sonido y le comenté sobre algunos compositores que me gustaban de esa música. Calos me preguntó:
-¿Tú de dónde eres?
-De Mérida- le contesté.
-¡Entonces ya chingamos!- me dijo. De ahí en adelante hemos conservado la amistad.
Carlos es amante de la música yucateca, entre otras.

En cierta ocasión Cardán, después de platicarme algunas cosas de viajes por motivos de trabajo principalmente, me contó de lo que extrañó de nuestro país durante esos viajes y me comentó: “Cómo crece la patria con la ausencia”. Yo le comenté que era una bella frase y me dijo que no era de él sino de Adolfo León Ossorio y Agüero.
Busqué en la web información sobre este autor, y no encontré gran cosa. Apenas lo mencionan y tampoco encontré esta poesía, así que bien vale la pena publicarla. Solamente sé por Carlos, que el autor estuvo mucho tiempo fuera del país por su trabajo como representante de México en el extranjero y que, al regresar a México, escribió esto que aquí les transcribo, aclarando que puede ser para cualquier país, captando la esencia:

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La canción del retorno

Ahora que estoy de nuevo entre los míos, déjame que al tomar tus manos buenas,
te diga con fervor: Vamos a todos los rincones amados…
Mis praderas han de tener panales exquisitos y en ellos quiero ser como una abeja.
¡Quiero hartarme de miel!
¡Son muchos años que me he hartado de acíbar en la ausencia!

En tus ojos que son dos alcancías de obsidiana, voy a guardar, morena,
el oro deslumbrante de las minas de todas mis quimeras.
Una reata que nunca se rompa voy a hacer de tus trenzas,
para lazar estrellas en tu alma, estrellas de querencia.
Y con tus senos, dulces limas de Atlixco de sus mejores huertas,
tengo que hacer dos jícaras suntuosas a las que Montenegro pinte grecas,
y en las que grabe tu perfil moreno con su pincel genial Diego Rivera.

Tus besos han de saber lo mismo que la puritita miel en penca,
que arderán en mis labios como ópalos bajo la luna nueva.
Con tus pestañas tejeré un rebozo que envidiará la mejor china de Puebla.
Superior a los de Santa María. ¡No hay gusano que pueda dar tal seda!
En un viejo arcón de Cuernavaca lo guardaré en mis horas de tristeza,
con el mismo fervor con que Juan Diego, el indio aquel de la leyenda,
guardaría un pedazo de ayate donde le aparecieron rosas frescas…

Mil cocuyos jarochos te harán guardia en las noches del trópico, mi prieta;
te haré un lecho nupcial, e iré a Fortín para traerme todas sus gardenias.

Tú no te rajarás… Tú irás conmigo a Mitla, a Palenque, a Teotihuacán…
cada selva será una gran marimba tocando “mañanitas” para que estés contenta.
Iremos a Pátzcuaro, donde todos son músicos de veras;
recorreremos todos los poblados; te llevaré a las ferias,
y te darán un premio en Santa Anita, donde un grupo de charros,
 te hará reina de los jaripeos, y el Marqués de Guadalupe,
hará de bailar para ti su mejor yegua…

Si para hacernos tú y yo un buche de agua  la mar es muy pequeña.
Si la vida es tan corta y la ilusión tan bella,
tú vas a ser como una bugambilia
sobre mi alma romántica y guerrera.

Son muchos años lejos del terruño, muchos años de duelo y de tristeza
añorando mis valles luminosos, evocando mis fiestas…
¡Para saber lo que mi Anáhuac vale es preciso lanzarse mar afuera!

Tú no sabes, chamaca, tú no sabes ¡Cómo crece la patria con la ausencia!
Cambiaras cien tibores de la China por un par de tus rústicas macetas,
y dieras media vida porque un tango se transformara en una “Pajarera”.
Y si llega a tu oído una bendita canción apasionada de la tierra,
a cada golpe de guitarra, hay una lágrima de dolor que el alma rueda.

Tú no sabes chamaca, tú no sabes, lo que crece la patria con la ausencia.
¡Para saber lo que mi Anáhuac vale es preciso lazarse mar afuera!

Dame pulque en los jarros de Tonalá ¡anda, mi prieta!
¡Pulque! Que estoy cansado de beber champaña, que no quiero bebidas extranjeras.
Apam es más requetechulo que París porque París no tiene magueyeras,
ni existen caporales pendencieros que manejen la reata con destreza,
ni potros que montar, ni indias que vendan flores, ni camotes de Puebla,
ni tamales jarochos, ni dulces de Morelia.

Llenaré tu reboso de pingüicas y de tejocotes y de fresas.
Quiero probar las limas de mi Atlixco para endulzar con ellas mis tragedias.
Quiero, bajo los cedros perfumados, embriagarme de amor y de belleza
y hundirme en tus pupilas pensativas y sentirme en mi tierra.

Yo hubiese dado por un rincón de Taxco, dos ciudades francesas…
Tú no sabes, chamaca, tú no sabes cómo crece la patria con la ausencia.

Iremos juntos, juntos, juntos…

No nos separará ni la tragedia, que bajo un sombrero jarano caben siempre,
en suelo mexicano, dos dichas y dos penas.
Cada palabra tuya será como un “corrido” de amor y de terneza.
Recorrerás conmigo los jacales donde las luces de petróleo parpadean.
Cantaremos el “alabado” con los indios -corazones ingenuos en ofrenda-
pasarás deslumbrante de sonrisas, de encajerías y de lentejuelas.

Y bailarás mariachis en Jalisco y en Veracruz huapangos; cada piedra
ye dará un cempasúchil y una rosa con emoción soberbia.
El Iztaccíhuatl y el Popocatépetl serán dos centinelas
que velarán en tardes de zafiro nuestra amorosa siesta.

Nuestro sarape lo tejarán a mano las indias oaxaqueñas,
y tendrá su canción: “Un viejo amor ni se olvida ni se deja”.
Iremos juntos, juntos, juntos, no nos separará ni la tragedia,
que bajo un sombrero jarano caben siempre,
un suelo mexicano, dos dichas y dos penas.

Adolfo León Ossorio y Agüero.

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Esto que viene, me lo contó Carlos Cardán tal como lo narro:
Cuando apenas era un chaval de 18 años, Carlos fue aficionado práctico en la fiesta taurina. Una vez toreaba allá en Lerdo, Durango, cuando fue cogido por el novillo y le llegó a atravesar la vena femoral el cuerno. Lo llevaron de inmediato a Gómez Palacio, Durango, porque en Lerdo no había un hospital que pudiera curarlo. Un amigo hacía lo posible por parar la sangre, mientras otros lo animaban.
“Yo recuerdo que me llevaban en una camioneta y después de eso, solamente recuerdo que estaba yo en el quirófano, en una esquina y arriba, casi llegando al techo. Las paredes de esa esquina estaban a mis lados. Vi que estaban dos doctores y tres enfermeras alrededor de mi cuerpo tendido en la plancha. No tuve ninguna clase de sentimiento. Solamente vi como le hacían cosas a ese cuerpo que yo sabía que era mío, pero me parecía muy ajeno. En un momento determinado, pensé; “Ya me voy”, y volteé hacia una de las paredes, que yo sabía que podía atravesar. Entonces una voz fuerte, autoritaria y a la vez bella, me dijo; “No, métete”. En ese momento me incliné hacia abajo y no recuerdo nada más, hasta que abrí los ojos y vi a mi padre parado junto a mí con una sonrisa. Yo no vi ese túnel que dicen ni esa luz brillante.
Varios años después de la grabación de “El peñón del amaranto”, me llamó Carlos para que le tomara unas fotos para trabajo. Yo acepté encantado y me di el lujo de maquillarlo y escoger el vestuario. Aquí les presento algunas que conservo. La foto de la entrada, también es de éste nada humilde, en este caso, servidor.







INTERMEDIO JOCOSO

Con solo 13 años, un infante es presentado ante el juez, con la grave acusación de haber violado a una hermosa joven de 19 años. El juez pregunta a su abogada:
-¿Qué puede decir a favor del acusado?
La abogada le baja los pantalones al niño, toma su pajarillo y lo muestra al Sr. juez.
-Mire que pequeño pajarito tiene Sr. juez. ¿Cómo pueden acusar a éste niño de crimen tan atroz? ¡Mire! ¿Cree usted que con esta cosita pueda este niño violar a toda una mujer como la acusadora?
Y el niño le dice a la abogada en secreto:
-Licenciada, ya no me sobe porque perdemos el juicio…
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Carlos cumplió años mientras grabábamos la telenovela en Veracruz, “El peñón del amaranto”. Él y Fernando Borges vivían en una amplia cabaña a la orilla del mar que la producción rentó para ellos. Borges, mi paisano, como buen yucateco, le preparó a Carlos un cerdo de unos 20 kilos al pibil y tuve el honor de ser invitado al festejo. Éramos unas 25 personas, casi todos actores, el director Alfredo Saldaña, su bella y adorable esposa, la actriz Nubia Martí y éste servidor. Confieso que yo no acostumbro comer comida yucateca, porque siendo de esa tierra soy muy exigente en cuanto al talento para cocinar yucateco. Debo decir que no quedó nada del cerdo. Al día siguiente, me platicó Cardán que se levantaron él y Borges, pensando que desayunarían cochinita, y ¡Ho sorpresa!, no quedaron ni los “dentros”, arremetieron las visitas hasta con riñones, seso, manitas, lengua, ojos y todo lo demás. Buen cocinero el Sr. Borges.






Fue en 1957, cuando Carlos Cardán apenas contaba 25 años. Allá en Lerdo, Durango, estaba esperando a Don Eladio Hernández, jefe de policía del entonces pequeño pueblo. Eran muy amigos por las familias que se conocían desde siempre, y Don Eladio era también muy amigo del papá de Carlos. Carlos esperaba en una silla de vaqueta y madera en el pórtico de la comisaría, seguro que no tardaba en llegar Don Eladio, que tenía amplia fama de ser un hombre cabal y serio en sus asuntos. Carlos, como buen dibujante, en ocasiones era solicitado a realizar retratos hablados que ayudaran a detener a algún maleante que se atrevía a desafiar la ley del tranquilo poblado. Eran cerca de las tres y media de la tarde, cuando Doña Mercedes llegó hasta Carlos hecha un mar de llanto y tomando fuertemente de la mano a su hija Matildita, de apenas doce años, quien también acusaba signos de mortificación y llanto.
-¡Carlitos, Carlitos, llama a Eladio! -dijo la mujer llorosa.
-Pero, ¿qué le pasa Matildita?
-Tengo que ver a Eladio…
-No está, lo estoy esperando- dijo Carlos y agregó- ¿pero qué le pasa mujer?
La mujer no pudo contenerse más y llorando a mares dijo:
-Mi marido, Manuel, abusó de nuestra niña Matildita…
Carlos no lo podía creer. La sangre se le subió al cerebro y sentía que reventaba.
-Yo le reclamé, -dijo la abrumada mujer- y me dijo que me largara, que él hacía lo que quería con su mujer y su hija.
Carlos hizo gala de su mejor control y le dijo a Mercedes:
-Espere aquí a Eladio, no debe tardar porque quedamos de vernos a esta hora. Yo tengo que hacer un encargo.
Carlos subió a su camioneta mientras la mujer e hija entraron a la comandancia.
Cardán tomó rumbo a la propiedad de la mujer, a unos cinco kilómetros de distancia.
Cuando llegó a la propiedad, estacionó a orilla de la carretera y entró. A unos 50 metros, vio a Manuel que salía de atrás de la casa y le dijo:
-¡Con que abusando de tu hija, desgraciado!
Manuel, un hombre de unos 45 años, fuerte y valentón acostumbrado al trabajo duro y pendenciero le contestó:
-¿Qué… quieres que a ti también te de lo tuyo?
Terrible error. Carlos, caminó firmemente hacia él y tomó una varilla de construcción de hierro de poco más de un metro, mientras Manuel reía burlón y se frotaba las manos esperando a su joven adversario.
Mientras tanto en el pueblo, el jefe Heladio Hernández llegó a su oficina y la mujer le contó lo sucedido con su esposo. Él le dijo que se encargaría y peguntó si no había visto a Carlos.
-Sí- dijo la mujer- lo estaba esperando cuando llegué.
El jefe, extrañado de su ausencia le preguntó:
-¿Le dijiste lo que pasó?
-Sí- contestó ella.
Entonces el jefe apresurado subió a las mujeres a su patrulla y salió a todo motor hacia la casa de ellas, temiendo lo peor, a fuerza de conocer a Carlos.
Cuando llegaron a la propiedad en cuestión, encontraron a Manuel en el suelo sangrante con marcas de varillazos en todo el cuerpo. Carlos estaba parado junto y a sus pies la varilla ensangrentada. Los tres se acercaron y el jefe le dijo a Carlos:
-Ve a tu casa Carlitos, yo me encargo de esto.
Cardán subió a su camioneta y mientras enfilaba de vuelta al pueblo, pudo ver que el jefe de policía, sacaba su pistola y después escuchó un balazo.
Al día siguiente, la noticia del pueblo fue que a Manuel López, lo habían matado, posiblemente para robarle. Estaba “cosido” a varillazos y presentaba un disparo en la cabeza. Casi nadie supo si murió por los golpes de varilla o por el disparo. <

Al año siguiente de la grabación en Veracruz, en diciembre, me encontré a Carlos en el mercado de Santa Anna en Mérida, Yucatán. El fue solo, con el ánimo de conocer lo más posible. Grande fue su alegría cuando me pude dar el lujo de presentarle a los dos compositores de la auténtica trova yucateca que quedaban en aquel entonces, Pastor Cervera, ahora fallecido, Enrique “Coqui” Navarro. También aprovechamos para escuchar a “Los trovadores del sureste” y “Los Caminantes”.
Uno de mis sobrinos de Mérida, me prestó un departamento en Puerto Progreso, exactamente frente a la playa. Así que todo lo que llevábamos para gastos, se fue de la mejor de las formas, bohemia, en dos kilos de más para cada uno y las bebidas espirituosas.




Todo el año 2010 y parte del 2011, estuvo Carlos Cardán en Torreón viviendo,( si es que eso es vida) en un intento por dejar el medio y descansar. D
Hace aproximadamente cuatro meses me buscó y me dijo que regresó. Nuevamente está disponible.<

Carlos ya no bebe, se retiró del gusto por el alcohol hace algún tiempo, pero la vida me enseñó a perdonar los desvíos de las personas que aprecio, así que continuamos con la amistad y lo veo con cierta frecuencia.
Tiempos…



  FINAL JOCOSO 
Dos amigas se encuentran en una fiesta.
-Qué bueno que te encuentro-dice una- Me voy a casar con tu ex novio.
-No me extraña. Cuando lo dejé me dijo que era capaz de hacer una pendejada…

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Gracias Google, Wikipedia y
Biografías del Ayer de Luis Roberto.

Respetuosamente,
  
El abuelo Febo


xocdzib@yahoo.com


3 comentarios:

  1. buenissimo desconocia esta fase de cardan

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  2. Ya tengo el gusto de conocer a ese gran señor y grandísimo primer actor, alguien q en pantalla figura todo un villano y en la vida real es todo un caballero y excelente persona, es una persona de mundo y no se acaba la plática con él en todos los temas q se presenten, excelente pintor buen amigo y un ejemplo de padre de familia en su paso temporal en Cancún a muchos nos ha conquistado con su presencia, pero todavía queda Carlos Cardán para mucho...felicidades por este blog!!! Con cariño de su amiga Claudia sauri.

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  3. alguien me puede decir si el senor cardan vivio en Hervidero Durango cuando el tenia como 50 anos mas o menos.

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